La empresa sueca Volvo, ante la creciente demanda global de reducir los combustibles fósiles, ha incluido en su flota en los últimos tiempos dos alternativas estrella, de gran rendimiento: el Volvo FH GNL y el Volvo FM GNL. Se trata de dos camiones de gran tonelaje disponibles con 420 CV y 460 CV con la misma facilidad de conducción y eficiencia que sus equivalentes diésel.

Además, el añadido de estos modelos propulsados por gas natural licuado es que cuentan con una autonomía de más de mil kilómetros que permite menos paradas para repostar, por tanto menos costes y tiempos de larga distancia para los camiones con GNL.

Tal como afirma Lars Mårtensson, director de Medio Ambiente e Innovación de Volvo Trucks, el GNL supone una prometedora alternativa que combina beneficios ecológicos y empresariales.

Gracias a la reducción de contaminación de CO2 para el Medio Ambiente, se consiguen resultados significativos a nivel de sostenibilidad a largo plazo. Con un 20% menos de emisiones, si un camión recorre en transporte pesado 120.000 km anuales, el resultado respecto del diésel es un ahorro de aproximadamente 20 toneladas de dióxido de carbono al año.

El objetivo final de esta empresa nórdica es reducir sus emisiones al 100%, lo cual pretenden lograrlo combinando diferentes estrategias de este tipo. Si bien para camiones de larga distancia el gas natural licuado se posiciona como la mejor alternativa, en la corta distancia de vehículos urbanos el favorito es el transporte por electricidad.