Conducir un vehículo propulsado por gas natural, sean camiones o coches, resulta más económico que viajar con diésel o con gasolina. Viajar con gas natural no solo es más sostenible y más silencioso, sino que además es más barato. Así lo afirman diversos estudios probados al respecto, como el reciente análisis de coches.net que concluyó que los coches con GNC suponen un ahorro del 50% con respecto al resto de combustibles disponibles en el mercado, como gasolina y diésel.

Además de los beneficios para el bolsillo que proporciona el menor coste, las políticas de los  ayuntamientos de las grandes ciudades otorgan beneficios y descuentos a sus conductores que incrementan aún más ese ahorro.

De hecho, para los conductores de larga distancia el beneficio económico se agudiza, dado que los vehículos propulsados a gas natural tienen una mayor autonomía. Esto significa que, al tener que hacer menos paradas en el transporte por carretera, se ahorra tiempo y combustible por ello, y en consecuencia este es otro factor de ahorro económico proporcionado por los vehículos a gas natural licuado o comprimido.

Por ejemplo, si te gastas 70 euros en llenar el depósito de tu vehículo, consigues en el caso de gasolina un total de 962,50km, en el caso del diésel o gasóleo podrías viajar hasta 1312,50km. Si viajaras en un automóvil, furgoneta o camión a gas natural, el trayecto disponible tras repostar 70 euros sería de 1942,50 kilómetros.

Por tanto, más allá de las razones ambientales para apostar por el gas natural en sus formas licuada o comprimida, hay razones de peso para el bolsillo de los ciudadanos y las empresas para escoger vehículos que permitan propulsión por GNL o GNC. Este fuel verde cada vez se encuentra más en todas las ciudades de España y del mundo entero, donde las gasineras se reparten de forma cada vez mayor.