Un Tesla 3 se promociona como un vehículo de cero emisiones, pero según apunta un estudio reciente, en realidad produce más dióxido de carbono que un automóvil diesel equivalente. ¿El factor que se tiene en cuenta para esta conclusión? La producción de las baterías hace que los vehículos eléctricos emitan “en el mejor de los casos, ligeramente más que los de un motor diesel”. Así lo señala en un comunicado el Instituto IFO en Munich, el Think Tank más importante de Alemania.

La minería y el procesamiento del litio, el cobalto y el manganeso que se utilizan para la producción de baterías de coches eléctricos consumen una gran cantidad de energía.

Una batería Tesla Modelo 3, por ejemplo, representa entre 11 y 15 toneladas de CO2. Los científicos Christoph Buchal, Hans-Dieter Karl y Hans-Werner Sinn señalaron en su estudio que tienen una vida útil de 10 años y una distancia de viaje anual de 15,000 kilómetros.

Además, señalan que el CO2 emitido para producir la electricidad que alimenta tales vehículos también debe tenerse en cuenta. Cuando se consideran todos estos factores, cada Tesla emite de 156 a 180 gramos de CO2 por kilómetro, que es más que un vehículo diesel comparable producido por la compañía alemana Mercedes, por ejemplo.

Si bien actualmente se está presionando a los fabricantes de automóviles alemanes y otros europeos a cambiar masivamente a vehículos eléctricos, según los investigadores, es preferible optar por otras alternativas.

Los vechículos propulsados por gas natural, como los camiones con GNL, por ejemplo, tienen emisiones un tercio menores que las de los motores diesel.

Christoph Buchal, profesor de física en la Universidad de Colonia y uno de los autores del estudio, dijo en el comunicado:

‘A largo plazo, la tecnología de hidrógeno y metano ofrece una ventaja adicional: permite que el excedente de energía eólica y solar generada durante los picos se almacene, y estos excedentes verán un fuerte aumento a medida que crezca la proporción de esta energía renovable’.

Es el momento de preguntarse si estamos acertando en la búsqueda de alternativas a la gasolina y el diésel, en aras de conseguir un combustible más económico y ecológico, teniendo en cuenta todo el proceso de producción y no solo su consumo.