Según un estudio reciente de la Universidad de Maryland, el daño a la salud causado por la contaminación del aire en Europa es más alto que el promedio mundial. Su densa población y su aire pobre dan como resultado una exposición que se encuentra entre las más altas del mundo. Algunos de los efectos son problemas cardiovasculares y pulmonares graves, entre otros.

Los investigadores dicen que el aire sucio está matando a 800,000 personas al año en Europa, y exigen la eliminación gradual de la quema de combustibles fósiles. El número de muertes tempranas causadas por la contaminación del aire es el doble de las estimaciones previas, según investigaciones, lo que significa que el aire tóxico está matando a más personas que fumar tabaco. Otro de los hallazgos clave de estas investigaciones es que la esperanza de vida de cada persona se reduce en dos años debido a la polución en el ambiente.

El aire tóxico está matando a más personas que fumar tabaco.

La nueva investigación combinó tres conjuntos de datos: la exposición a la contaminación del aire, la densidad de la población y la edad, y los impactos en la salud del aire tóxico. Calculó un número mucho mayor de muertes prematuras porque ahora se dispone de mejores datos sobre los amplios impactos de la contaminación del aire.

En este contexto, el salto del diésel al GNL es fundamental para reducir emisiones de CO2 en el medio ambiente, y así mejorar el aire de todos. Por eso cada vez más empresas optan por los vehículos propulsados por gas natural o eléctricos, tales como Volvo, Scania, Iveco y más.