Transportes Central Pombalense lleva más de 54 años dedicada al transporte de mercancías tanto a nivel nacional como internacional. Esta empresa portuguesa cuenta con camiones preparados para todo tipo de carga, como productos pulverulentos en cisternas.

Actualmente su flota se compone de cerca de 300 vehículos Scania, tres de los cuales están propulsado por GNL (gas natural licuado). Estas últimas unidades cuentan con un motor cuya potencia es de 410 CV y 2.000 Nm desde 1.100 hasta 1.400 rpm. Estas son unas cifras comparables a las de motores diésel del mismo tamaño.

“Nuestra decisión de apostar por vehículos de GNL tenía como objetivo la reducción de emisiones de CO2 y la huella ecológica, ya que tenemos que preocuparnos por este tema a nivel mundial. Una de las princiaples ventajas de la adquisición de un vehículo de GNL es la cuestión económica; el coste del kilómetro frente a un vehículo diésel”, afirma Renato Neves, socio gerente de T.C. Pombalense.

Pedro António, responsable de tráfico de T.C. Pombalense comenta que “actualmente utilizamos estos vehículos para transporte a nivel nacional desde Trás-os-Montes hasta el Algarve. La ruta se planifica día a día y servicio a servicio teniendo en cuenta la necesidad del abastecimiento de gas”.

Fernando Bernardo, conductor de T.C. Pombalense, comparte sus impresiones: “conducir un vehículo Scania GNL es satisfactorio porque es mucho más silencioso. La cabina es más cómoda, el espacio en sí es mucho mejor. Estoy contento con el resultado”.

“En este momento, con cerca de 300 vehículos Scania, nuestra relación con la marca ya no es de proveedor y cliente; es algo más. Creo que hay una complicidad y un desarrollo de producto. Hay una fiabilidad, una confianza de Pombalense en Scania. Creemos que es un buen producto, de ahí que sigamos apostando por la marca”, puntualiza Renato Neves.

A través de este vídeo puede verse como Pombalense relata su experiencia con los vehículos Scania de GNL: