El mercado de vehículos de GNL y GNC está viviendo una expansión moderada y sostenida. Mientras China frena el uso del diesel en su lucha contra la contaminación del aire, la demanda de camiones a gas natural seguirá aumentando, especialmente en los sectores de logística y transporte público, según expertos de la industria.

Según el informe Fac.MR, la cantidad de vehículos integrados con los sistemas de propulsión de gas natural licuado o comprimido aumentará significativamente en los próximos años. Se espera que América del Norte y Europa ofrezcan oportunidades de lucro a los fabricantes de vehículos propulsados por GNL, al menos hasta 2027. Se prevé que para entonces, dentro de 8 años, el mercado se haya consolidado como estándar entre las flotas existentes de camiones, coches, barcos y más.

Este aumento en la demanda puede atribuirse a los problemas de exceso de emisiones de CO2 y otros gases contaminantes. El gas natural no es la única alternativa al petróleo. También hay alternativas basadas en biocombustibles, electricidad y el hidrógeno. Una de las ventajas del gas natural, que es principalmente metano, es que es un combustible de transporte adecuado ya sea en su forma comprimida (GNC) o licuado (GNL). Además, tiene la densidad de energía volumétrica que lo hace viable para su uso en camiones.

Los vehículos propulsados por GNL son menos tóxicos y más silenciosos que la gasolina y el diesel. Además, el reabastecimiento de combustible de un camión con GNL se puede lograr a velocidades similares a las de la gasolina o el diesel.

Por ello China, Estados Unidos y una gran parte de países de Europa, América y Asia están fomentando el uso de vehículos que funcionan con energía limpia, especialmente por gas natural. Todo ello supondrá un control más estricto de las emisiones de los nuevos vehículos motorizados como parte de la lucha continua contra la contaminación del aire.