Cada vez más expertos señalan que muy pronto los ruidos y enormes camiones propulsados por diésel serán pieza de un museo. Lo mismo ocurre con los turismos más contaminantes, cada vez con más dificultades para circular y con más alternativas por parte de las grandes compañías. En esta línea apuntaron varios líderes que tuvieron voz en el VII Congreso de GASNAM que tuvo lugar en Madrid en abril.

La directora general del Transporte Mercedes Gómez señalaba que el gas natural puede y debe jugar un papel importante como fuente de energía para el transporte. Gómez apuntaba al gas natural como solución inmediata ya disponible para lograr la transición progresiva necesaria hacia un combustible más sostenible.

En relación a los costes, Gómez apuntaba lo siguiente:

“Dentro del transporte por carretera, el gas natural es competitivo en costes, en nichos como en las flotas urbanas, propulsadas mediante GNC, y para transporte pesado de larga distancia, mediante GNL.”

En Europa la tendencia del gas está siendo impulsada por el precio, con un coste en la mayoría de los países de un 40-50% más bajo que el diesel.

Empresas automovilísticas como IVECO hicieron hincapié en su empeño por fomentar un nuevo modo de transporte por carretera, propulsado por GNC y GNL. Es una realidad que la red de estaciones de gas natural está creciendo en nuestro país y a nivel de Europa.

Respecto a los vehículos híbridos y eléctricos, cabe señalar que ya no estamos únicamente ante turismos de este tipo. Grandes compañías como Volvo o Tesla están desarrollando camiones eléctricos.

Más autonomía, menos costes y sobre todo una importante reducción de emisiones contaminantes. Así serán los automóviles del futuro, que en realidad ya son parte del presente. Las matriculaciones de vehículos a gas natural crecieron un 146 % en 2018 en España y se espera que vaya en aumento en los próximos años.