Entre las objeciones o dudas acerca del giro hacia una movilidad propulsada por GNL, surge a menudo el tema del repostaje. ¿Cómo repostar gas natural licuado? No tiene gran dificultad, más allá de la protección requerida. Aquí explicamos los pasos a seguir y todas las precauciones necesarias.

Antes de ello, no olvidemos que se trata de un combustible a base de gas, que se suministra a -130ºC y presiones inferiores a 16 bares. Esto implica que se necesitan EPIs (equipos de protección individual) por motivos de seguridad. Además, el repostaje no se puede desatender en ningún momento.

Pasos para el repostaje de GNL

En primer lugar, tendrás que localizar una gasinera o estación de gas natural. Aquí tienes un listado de las que hay en España.

A continuación, esto es lo que se debe hacer:

  1. Parar el vehículo, apagar el motor y desconectar batería/s
  2. Ponerse la EPI, incluyendo una máscara, manga larga, guantes y pantalón largo.
  3. Colocar la toma de tierra
  4. Abrir las llaves de venteo
  5. Retirar tapones, soplar las válvulas y mangueras
  6. Conectar las mangueras, en primer lugar la de venteo y después la fase líquida.
  7. Presionar ‘Start’ en la gasinera para empezar el repostaje
  8. Al terminar, se hace el proceso a la inversa, retirando las mangueras del punto 6, y siguiendo con el 5 de cerrar las llaves de venteo, etc.

Estos vídeos de Scania son muy ilustrativos para poder llevar a cabo un repostaje seguro y completo de forma fácil:

Otro aspecto práctico a tener en cuenta es que si quieres repostar camiones GNL o cualquier otro vehículo, es posible que necesites una tarjeta de la suministradora. Depende de cada estación de servicio, y también cada una tiene sus instrucciones y particularidades que conviene no pasar por alto.