Pedro Sánchez, a pesar de que aún está en negociaciones para formar gobierno, ya ha asumido un Plan de Estabilidad para los próximos años, remitido a la Comisión Europea.

Entre las medidas previstas está la subida de impuestos de 5.654 millones de euros para 2020, incluyendo el incremento de impuestos al gasóleo.

Actualmente se aplican 30,7 céntimos de euro por litro repostado de diésel, y 40,25 céntimos de euro por litro repostado de gasolina. Lo que se espera es que las próximas medidas a partir del Programa de Estabilidad de 2019 a 2022 presentado por el Gobierno a la Comisión Europea, impliquen una equiparación de ambos gravamens.

El objetivo es la equiparación del impuesto de este combustible con el impuesto aplicado a la gasolina, y se prevé incluir esto en los próximos Presupuestos Generales del Estado. En último término, la medida pretende ‘desincentivar’ el gasóleo como combustible. Esto apunta en la línea de fomentar otros combustibles más sostenibles.

El Plan Moves en 2019 ya ha destinado 45 millones de euros repartidos en las diferentes regiones de España en la línea de hacer el giro hacia el coche eléctrico o los vehículos propulsados por GNL entre otras soluciones alternativas.

Se calcula que lo más probable es que la medida no afecte hasta el año 2020, siempre y cuando se logre una aprobación de los presupuestos que en el caso de la pasada legislatura breve de Pedro Sánchez no fue posible. Todavía no se puede saber con certeza lo que ocurrirá, pero sí que se evidencia la intención del Gobierno de Sánchez por hacer el giro en hidrocarburos, reduciendo contaminación en las grandes ciudades y a nivel global.