El gas natural es una alternativa más sostenible y eficiente como combustible para camiones u otros vehículos. Con todo, hay varias formas en que se puede presentar, en formato comprimido o en estado líquido. A nivel internacional son cada vez más empresas automovilísticas e instituciones que defienden el gas natural como el cambio necesario hacia un transporte sostenible.

Diferencias entre GNC y GNL para camiones

Tanto el gas natural líquido como el comprimido comparten composición, por lo que cuentan con las ventajas propias del gas natural. Frente al petróleo, hay menos riesgos de explosión y menos contaminación para el Medio Ambiente.

Las diferencias entre GNC y GNL para camiones u otros vehículos se basan en la forma de almacenarlo:

  • El gas natural comprimido o GNC se almacena en el vehículo en tanques de alta presión.
  • El gas natural licuado o GNL es un gas natural almacenado como un líquido súper enfriado (criogénico), a 160 grados bajo cero.

La ventaja del GNL es que ofrece una densidad de energía comparable a la de los combustibles de gasolina y diesel, extendiendo el rango y reduciendo la frecuencia de reabastecimiento de combustible. Dicho de otro modo, el GNL ofrece una mayor autonomía, lo cual lo hace idóneo para recorridos de carretera de larga distancia, como el transporte mediante camiones.

El GNC  o gas natural comprimido no ofrece tanta autonomía porque ocupa más espacio y supone una mayor necesidad de reabastecimiento. Sin embargo, el GNC tiene la ventaja de que es más fácil de instalar que el GNL. El GNC es más aconsejable para vehículos y modos de transporte de corta distancia, como repartos en caso empresarial, o desplazamientos en ciudad para uso personal así como para flotas de servicios públicos como la recogida de residuos o el transporte de viajeros.