Se habla mucho de los camiones GNL, ¿pero qué son exactamente? ¿qué diferencia hay entre el gas natural comprimido y el licuado? Estas dudas surgen con frecuencia, y por eso el propósito de este artículo es darles respuesta.

Aunque limitado debido a la cantidad de instalaciones de licuefacción y regasificación ubicadas en todo el mundo, el GNL está ganando impulso. El GNL ha transformado el mercado del gas natural, haciendo que el gas natural previamente irrecuperable encuentre una realidad económica. En otras palabras, los depósitos de gas trenzados, para los cuales las tuberías eran demasiado costosas de construir, ahora se pueden producir, transformar en GNL y transportar a través de un tanque. Esto supone una revolución para la industria del transporte en general, especialmente beneficiosa para los de larga distancia debido a la importante reducción que se produce en costes y en contaminación del Medio Ambiente.

El gas natural se convierte en líquido en una planta de licuefacción. El gas natural licuado (GNL) es un gas natural que está súper enfriado a -161ºC. A esa temperatura, el gas natural se transforma de un estado gaseoso a un líquido. Cuando está en forma líquida, el gas natural ocupa hasta 600 veces menos espacio que en su estado gaseoso, lo que lo hace viable y más económico para el transporte en largas distancias. Con el gas natural licuado, el gas se transporta internacionalmente a través de camiones cisterna y luego se regasifica a su estado original para su distribución y venta.

¿Es seguro? Esta es otra duda que puede aparecer con frecuencia. El GNL es muy seguro de transportar. Además, es un líquido inodoro, no tóxico, no corrosivo y no deja residuos después de que se evapora. No se encenderá hasta que se convierta en vapor, y aun así, el vapor no se encenderá hasta que se mezcle con el aire y se diluya extremadamente (proporción de gas a aire de 5 a 15%). Hay que tener en cuenta que por debajo del 5%, hay muy poco gas en el aire para quemar; por encima del 15%, no hay suficiente oxígeno.