La demanda de gas natural sigue creciendo, y Brasil es uno de los países que se ha sumado al cambio hacia este combustible verde. La flota actual de Brasil es de unos dos millones de camiones, la mayoría de ellos propulsados por diésel. Con la intención de alcanzar los objetivos de descarbonización del país, se están tomando medidas para sustituir gran parte de ella a corto, medio y largo plazo por camiones GNL.

El gerente de comercialización estatal de Petróleo Brasileiro S.A., Alvaro Tupiassú, ha señalado según recoge bnamericas.com que la demanda de GNL podría crecer en 30 millones de metros cúbicos diarios en Brasil.

“Petrobras está analizándolo, ya que desplazará al mercado del diésel”, señaló Tupiassú recientemente en un evento energético organizado por el instituto petrolero IBP en Río de Janeiro.

Hace unos meses, la huelga de camioneros a causa de los altos precios del diésel fortaleció la necesidad de cambio, y la creación de tantas medidas a nivel estatal y empresarial para el giro de los combustibles brasileños hacia soluciones más sostenibles como el gas natural licuado.

Este año, el fabricante sueco de camiones Scania aseguró que empezará a producir vehículos en Brasil alimentados con una mezcla de gas natural comprimido (GNC) y biogás.

El pasado mes de junio, el Consejo Nacional de Política Energética de Brasil, o CNPE, aprobó regulaciones que harán que Petrobras renuncie a su propiedad en los mercados de transporte y distribución de gas natural del mercado doméstico para diciembre de 2021. Esto supondrá una mayor generalización de estas soluciones de combustible, al alcance de otras empresas, acabando así con el riesgo de monopolio.

Si bien hasta el momento los desarrolladores de terminales privados no tenían ninguna prohibición expresa de importar GNL a Brasil, las filiales intermedias de Petrobras en la práctica tenían que comprar, transportar y distribuir cualquier exceso de suministro vendido en el mercado interno del país. El proyecto Sergipe previsto para enero de 2020 se consolidará como el primer proyecto privado en recibir GNL en Brasil.