El sector automovilístico sigue viviendo una revolución a pasos de gigante, y al mismo tiempo que evoluciona la tecnología, surgen soluciones cada vez más sostenibles y rentables. De acuerdo con datos recogidos en el mes de agosto respecto a matriculaciones de turismos en España, los híbridos, eléctricos y los propulsados por GNL aumentaron en total un 14,8% en el mes de agosto.

Según fuentes de la Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones) en una nota de prensa, en el octavo mes del año se dieron de alta un total de 11.008 unidades, de las que 10.202, fueron turismos, con un crecimiento del 11,1% frente al mismo periodo de 2018.

Las matriculaciones de vehículos electrificados, híbridos y de gas (turismos, cuadriciclos, vehículos comerciales e industriales y autobuses) se incrementaron en agosto un 14,8% con respecto al mismo mes del año anterior.

Crecimiento de vehículos GNL

En concreto, los vehículos propulsados por gas natural en sus diferentes variantes (GLP, GNC y GNL, que se inscriben en la etiqueta ECO), en agosto aumentaron las altas un 10,5%, hasta registrarse 2.923 matriculaciones. En el acumulado del año, suman una mejoría del 46,2%, hasta las 24.478 unidades.

Crecimiento de vehículos híbridos enchufables

En cuanto a los vehículos híbridos enchufables (a los que se les asigna o bien la etiqueta Cero o la ECO), en agosto se dieron de alta 446 unidades, un 6,4% más que en mismo periodo del año pasado. Desde enero hasta finales del pasado mes crecieron un 25%, superando las 4.470 unidades.

Crecimiento de vehículos híbridos no enchufables

Los vehículos con tecnología híbrida no enchufables, con etiqueta ECO, alcanzaron las 7.000 unidades matriculadas, una subida del 14,3% respecto al mismo mes de 2018. Desde Anfac se remarca que los vehículos híbridos diésel, “aunque lejos de sus homólogos de gasolina en volumen, están incrementando sus ventas.

Conclusiones

Todo esto son noticias positivas para el mundo del motor, cada vez más inmerso en una revolución basada en un mayor confort, menos contaminación, reducción de gastos y más facilidades para resolver los problemas que traía consigo el sector en las últimas décadas.