Recientemente se han producido una serie de negociaciones y un final acuerdo acerca de las emisiones de CO₂ en Europa. Tras el previo acuerdo sobre emisiones de gases en el caso de furgonetas y coches, el Parlamento Europeo acaba de realizar un acuerdo también para camiones.

Los objetivos forman parte de los esfuerzos constantes de la Unión Europea para cumplir sus objetivos climáticos y así reducir el calentamiento global. La situación actual es que del total de emisiones de dióxido de carbono en la UE, el 27% procede de vehículos pesados.

En aras de descarbonizar el sector del transporte, en concreto respecto a los vehículos pesados, la normativa exige una reducción importante. A partir de ahora todos los camiones y autobuses que se comercialicen en la UE entre el 2025 y el 2029 deberán emitir un 15% menos de CO2 –respecto a los niveles de 2019- y a partir del año 2030 deberán haber reducido hasta un 30% menos.

Además, del acuerdo emana también un sistema de ‘supercréditos’ que compensará económicamente a los fabricantes que empleen tecnologías innovadoras más sostenibles. Se espera que estas medidas supongan ahorros en más de 20.000 euros en fuel solo en los próximos cinco años, y a partir de 2030 podría ascender al ahorro de 60.000 euros según T&E.

Es la primera vez que la Unión Europea, como organismo integrado, produce una legislación de este tipo para las emisiones ambientales de los camiones y otros vehículos grandes. Un avance más en la línea de aumentar el número de camiones GNL, GNC, o sistemas eléctricos, como alternativas a los combustibles tradicionales.