De acuerdo con NGVA, el tercer paquete de movilidad limpia, publicado en mayo, presentó los primeros estándares de emisiones de CO2 para vehículos pesados. Esto representa un factor crucial para el uso de gas renovable (desde biometano hasta metano sintético) en el sector del transporte. 

Este es un mensaje claro y positivo tanto para los fabricantes de vehículos como para los productores de biocombustibles. No se espera que la electrificación del transporte de carga se incremente rápidamente: por lo tanto, tal disposición permitirá a los fabricantes de camiones proporcionar al mercado una solución complementaria y asequible, al tiempo que contribuye a los objetivos ambiciosos y planifica las inversiones necesarias.

Hoy en día, el uso de gas natural puede ofrecer una reducción de CO2 de hasta 20.4% para camiones de largo recorrido. Esto demuestra que la tecnología del gas natural es una de las mejores soluciones disponibles para enfrentar los desafíos ambientales del futuro. El reconocimiento del ahorro de CO2 de las energías renovables garantizará que esta tecnología desempeñe un papel central para lograr las mayores ambiciones de descarbonización hacia 2030.

El acuerdo ha sido valorado positivamente por NGVA Europe, la asociación de Gas Natural Vehicular de Europa, pero bajo la premisa de que debe respaldar un camino neutral que mediante la tecnología se oriente hacia el objetivo final.

En este contexto, incluso teniendo en cuenta los desafiantes objetivos de reducción de emisiones que se requieren, NGVA Europe aprecia el resultado de las negociaciones donde, por primera vez en la legislación europea de movilidad, se utilizará una metodología que busca la contribución al ahorro de emisiones de CO2 de los combustibles renovables para los objetivos finales de reducción.

Una vez desarrollada, la metodología puede representar un punto de partida y crear efectos colaterales positivos también para otros segmentos de vehículos y medios de transporte, según señala Andrea Gerini, Secretario General de NGVA Europe.